Contactaba con mujeres de mediana edad por las redes, las seducía y empezaba una relación amorosa con ellas hasta que, llegado el momento, les pedía dinero o les robaba las joyas. Luego, se gastaba el botín en cocaína, hoteles de lujo y prostitutas https://t.co/IiTZpUIV7U
— EL PAÍS (@el_pais) March 28, 2018
via Twitter https://twitter.com/el_pais
March 28, 2018 at 11:00PM
iruzkinik ez:
Argitaratu iruzkina